23 nov. 2013

Parto de Ariadna (primera parte)

Hola,

Os he conocido navegando por internet.
Quería contaros mi experiencia.

Yo salía de cuentas el día 5 de febrero 2012, y el día 10 a las 7 de la mañana expulsé el tapón mucoso, y a las 10 de la noche me dirigí al hospital y me dijern que estaba empezando a dilatar.
Me ingresaron y me dijeron que me tumbara en una cama. A mí me apetecía andar, pero hice lo que me dijeron.
A las 3 de la mañana llamé a la matrona porque fui a hacer pipí, y vi que sangraba. No me quejé de dolor ni una sola vez. Mi compañera de habitación dormía plácidamente porque yo no me quejaba, y aguantaba muy bien.
Me reconoció y me dijo que la sangre era el resto del tapón mucoso, también me dijo que ya estaba lo bastante dilatada para ponerme la epidural. Me llevaron a la sala de dilatación, y una chica muy muy joven me pinchó la epidural, tras pincharme, empezaron a rellenar mi ficha, mis datos y tomarme huellas. Fue sorprendente que la chica joven que me pinchó la anestesia llamó delante de mí por teléfono para preguntar con qué nombre tenía que firmar... (supongo que era alguien de prácticas). Seguí sin quejarme bastante tiempo, y pensaba que parir era fácil, porque el dolor era muy poco, y ya estaba dilatada y con la epidural puesta, así que a coser y a cantar.
Pasé un par de horas más o menos bien, pero el dolor iba en aumento. Cuándo empecé a quejarme vino la matrona y me rompieron aguas (2 veces, porque decían que tenía la bolsa muy dura). Me decían que si tenía ganas de empujar, y yo no tenía ganas de empujar, solo tenía un inmenso dolor.
Tenía la pierna izquierda muerta, totalmente muerta, pero el lado derecho y la parte de la vagina, sin nada de anestesia.
Es como si toda la anestesia se me hubiera ido a un lado del cuerpo.
Me dolía muchísimo, llamarón a la chica joven y me inyectó más anestesia, y vomité.
Vinieron a inspeccionarme varias personas, creo que matronas y ginecólogas. Y todas decían entre ellas "uff, está posterior" "está en Cuenca (lejos)".
Yo preguntaba que pasaba porque evidentemente por sus caras, algo no iba bien, y me decían que todo perfecto.
Cada vez me dolía más, y empecé a gritar.
Vinieron otra vez y me dijeron que empujara, pero mi cuerpo me pedía todo lo contrario ¿empujar? ni loca, me dolía muchísimo y no sentía necesidad de empujar. Me dolía mucho en el culo, no en la vagina.
Tenía la idea de que como dice mi madre, "hasta las ratas paren" vamos, que es algo natural, y que mi cuerpo y mi instinto me dirían lo que hacer, pero yo no tenía ganas de empujar, solo de levantarme, y la sensación de que algo iba mal.
No me dejaron levantarme porque la pierna izquierda estaba muerta.
Cada vez me dolía más y más, así que me inyectaron más anestesia en el catéter de la epidural entre 5 y 7 veces, no lo sé. Cada vez que me inyectaban, yo vomitaba como una loca. (y esto es muy significativo, porque yo no sé vomitar, me cuesta mucho).
Recuerdo que cada vez que vomitaba venía una celadora y me decía "mujer vomitada, mujer terminada". Pero nunca terminaba, solo iba a peor.
Quiero aclarar que en ningún momento se me hizo ninguna ecografía. Y que pasé muchas horas con la bolsa rota y tampoco recuerdo ni me dijeron que se pusiera antibiótico.
Vino otra vez la matrona, acompañada de otras 2 chicas, no se si eran matronas o ginecólogas. Una me metió las manos y creo que hasta los brazos, y creo que sujetaba la cabeza del bebe que decían que estaba en Cuenca, y las otras 2 una por cada lado se tiraron encima de mi, presionándome y aplastándome, intentando que reventara y por fin que se colocara el bebé.
Me decían que empujará cuándo me llegará la contracción, y con todo el dolor de mi ser (sentía partirme en dos, como en un instrumento de tortura medieval) lo intenté 2 o 3 veces con todas mis fuerzas, pero el dolor era insoportable, y mi cuerpo no me pedía empujar. Perdí el conocimiento por unos instantes.
Dijeron que era inútil y que no se había movido el bebé.
Se fueron y cerraron la puerta para no oírme gritar, más o menos a las 6 de la mañana.
Supongo que como a las 8 cambian el turno, prefirieron pasarle el marrón al siguiente turno.
De 6 a 8, grité, grité, grité... solo venía una celadora o auxiliar a limpiar mis vómitos y decirme que era una quejica y que ella había parido a 3 sin epidural, y que a mí me habían puesto la epidural, que no me quejara tanto, y que tenía poco aguante, que era una floja...
Mi marido salió a pedir auxilio a la matrona varias veces, y le decían que todo iba bien, y ni siquiera venían.
A las 8 de la mañana con el cambio de turno, solo pasaban por la sala dónde yo estaba, los curiosos que se apiadaban de oírme gritar, o los que venían a curiosear y reírse, y los comentarios eran siempre los mismos, que no era para tanto, que todas pasan por lo mismo...
Yo comencé a pedir socorro, auxilio...
Le dije a mi marido que notaba que se me iba la vida y que iba a morir, que por favor me abrieran para salvar al menos la vida de mi bebé. Parece muy exagerado, pero juro por Dios que noté como mi vida se iba y yo me desvanecía.
Sobre las 9 se apiadó de mi una anestesista que había llegado en el nuevo turno, era de mediana edad y rubia. Un ángel de la guarda para mí.
Entró a ver que pasaba, miró los monitores de las correas y empezó a gritar que preparan un quirófano urgente.
Yo sentía desde hace rato que la vida se me escapaba, sentía morirme y no sentía al bebe. Le dije varias veces a mi marido. Me muero, algo no va bien, y nadie me hace caso, me moriré delante vuestro y tendréis que cargar con eso en vuestras conciencias, hacer algo!
Vino la celadora o auxiliar (la que me estuvo durante horas presionando y criticando para que no me quejara), a afeitarme para hacerme la cesárea, y le dije: "me afeitas sin espuma, ni crema ni nada, no?" Y me dice, "Sí, ¿por qué lo dices?" Y le contesté, porque a pesar de que me habéis puesto la epidural infinidad de veces, noto perfectamente como si nada rasparme la cuchilla sin crema! Entonces es cuándo esta señora se dio cuenta de que no me había quejado de vicio, y me pidió disculpas.
La anestesista me metió en el quirófano de traumatología (no podían esperar a preparar el de gine) y me pinchó la anestesia.
Recuerdo mucha gente en el quirófano, 8 o 9 personas.
Y recuerdo todo corriendo.
Recuerdo como al sentir el bisturí frío cortándome me alerté a la anestesista y me preguntó si sentía dolor. Y no dolor no, pero sentía la sensación del corte, el frío del instrumental, los tirones de tripas... me dijo, que si no sentía dolor que aguantará porque no podían esperar ni un minuto más.
Enseguida pasó esa sensación.
Recuerdo cómo la cirujana que estaba junto con una chica de prácticas explicándole todo lo que se hacía, cuándo me abrió, dijo: Joder!!!! ¿has visto? Que barbaridad.
Yo alertada pensando que el niño era deforme o alguna barbaridad pregunté que pasaba y me contestó la cirujana:
¿cuántas horas dices que llevas de parto?
Y yo le conteste: 12 horas. ¿por que?
Y me dijo la cirujana: Porque esto era una cesárea desde el primer minuto, jamás habrías podido parir. Qué barbaridad. Qué manera de sufrir y de ponerlo todo en peligro... Estas matronas siempre igual....
Por fin a las 10 de la mañana me sacaron a mi bebe. Eloy.
Yo supe que había nacido porque la anestesista me dijo: "ya ha nacido tu bebé, tranquila, todo está bien"
Pero yo no escuché llantos, ni vi nada de nada.
Así que después de 12 horas de parto y de todo lo que había pasado, y de que pedí verlo y no me lo enseñaban, porque se lo habían llevado, yo llegué a la conclusión de que había muerto.
Empecé a llorar sin consuelo, no podía más, y quería irme con mi hijo.
Tengo la convicción, de que cuándo una persona está mal y quiere morirse, se muere. Puedes elegir morirte ahora.
Yo quise morir y casi lo consigo.
Los monitores se volvieron locos y empezaron a inyectar con jeringuillas una detrás de otra, a gritarme, darme palmaditas, recuerdo ver cómo enchufaban goteros y los aplastaban para que me entrarán de golpe a chorro.
Al final y visto lo visto, me trajeron a mi niño, estaba limpio y envuelto en algo. Me dejaron darle un beso y rapidísimamente se lo llevaron.
Me tranquilicé.
Terminó la intervención, sobre las 11 supongo, y me llevaron a la sala de recuperación, con muchos más pacientes que los habían operado.
Como me habían pinchado tanta anestesia y tantas cosas, no recuperé la sensibilidad de la pierna izquierda hasta las 3 de la tarde. (12 horas después de la epidural).
En la sala de reanimación, sobre la 1 o las 2, pedí estar con mi hijo.
Sabía de la importancia de la "piel con piel" y sentía que mi hijo me necesitaba. Mi instinto me lo pedía. Y yo no estaba tranquila de que todo estuviera bien.
Pedí y pedí estar con mi hijo, y no me dejaron, y para que me callará me dieron un ansiolítico.
Sobre las 3 de la tarde, con la pierna aún tonta, pero que ya notaba el frío, me dejaron ir a la habitación.
Allí pedí, y pedí que me trajeron a mi hijo. Y nada.
Lo pedí, llamé al botón ese rojo, mande a mi madre a pedirlo, a mi marido, y me dieron un calmante.
Por fin sobre las 7 o 7.30 de la tarde me lo trajeron. (Nació a las 10 de la mañana, esto es unas 10 horas después!)
Intentaron ponérmelo al pecho y como dijeron que yo estaba muy débil y que no tengo casi pezón, pues nada.
Me lo dejaron un rato y se lo llevaron.